Por mucho que Marty McFly y Doc se empeñaran y después de leer que aquello de los neutrinos se va a quedar en poco más que en motivo de chanza, parece que tenemos que volver a asumir que el tiempo es lineal. Pero como no hay mejor estímulo para intentar conseguir algo que te digan que es imposible, tenemos una tendencia innata a hacer que las historias sean circulares. Así les damos un principio y un final que acaban encontrándose porque ni uno es tanto ni el otro tan finito como parecía. Gracias a eso, lo que pasó ayer bien pudo ocurrir hace 28 años.

Minuto 20 de la segunda parte. Lis no piensa en hacer historia, sólo en hacer lo que tenía mimetizado de sus partidos en el Karbo: marcar goles. Cuando el balón llegó a sus pies, el resorte mental que sólo tienen los goleadores le llevó a dirigir un chut que se topó con el brazo de Moser. Lamo Castillo lo vio claro: penalti. La venezolana de nacimiento, pero gallega de adopción, no podía ni imaginarse que años más tarde sería periodista, productora y presentadora de televisión. Lo de marcar goles era algo tan inherente a Lis como su apellido: Franco.
Una fase de clasificación como la que empieza España ante Turquía supone dar lustre al cofre de la ilusión, pero también volver a plantearse la misma pregunta que planea sobre la selección nacional desde hace tiempo. ¿Cuál es su nivel? La frialdad de los números puede ser útil para fijar el punto de partida de un análisis. Según la clasificación UEFA ocupa el décimo puesto, por delante de Finlandia y a la zaga de Islandia. Para la Eurocopa 2013 hay once plazas en juego al estar Suecia clasificada de oficio como anfitrión, con lo que inicialmente, el objetivo parece asequible. Sin embargo, si se le compara con sus vecinos continentales, la incógnita no es que esté vigente, es que habla de un equipo “perezoso” hasta extremos insólitos.
Hace casi tres años de aquella visita a la ciudad portuaria de Volendam, cuando en el Kras Stadion, casa del FC Volendam, se vivió una noche histórica. No tenía nada que ver con ese equipo “ascensor”, que alterna presencias en la Eredivisie con otras en la Eerste Divisie (la segunda categoría masculina) y conocido como “Het andere Oranje” (Los otros Oranje). Esta vez era un hito de la “Oranje”, la selección femenina, que se clasificaba para la fase final de una Eurocopa por primera vez. Las neerlandesas saborearon una alegría idéntica a la que sintió España en septiembre de 1996, cuando aquellas pioneras se auparon contra todo pronóstico entre las ocho mejores selecciones del continente en el torneo que se celebró un año más tarde a caballo entre Suecia y Noruega.
El cruce del Rayo Vallecano con el PK-35 Vantaa en la Women’s Champions League hará que Jade Boho y Natalia Pablos vuelvan al estadio donde ganaron el Europeo Sub-19 en 2004. Recordarán ese viaje a Finlandia en pleno verano, el mejor sitio para alterar tu ritmo de sueño. El sol de medianoche, característico de julio y agosto, casi impedía dormir varias horas seguidas a aquellas chicas que venían del suave estío de Pontevedra. Para remediarlo, mejor soñar sobre el césped que sobre el colchón.
Después de dos semanas allí, España sonaba a recuerdo lejano, a las noches con la luna presidiendo el cielo, pero quedaba el último paseo por el día infinito del país nórdico. Un paseo donde las estrellas corrían a ras de suelo. Y la estrella que buscaban las españolas no una más, sino la primera. La que parecía estar a una distancia sideral apenas cuatro años antes.
“La historia la escriben los vencedores” – Anónimo
Atendiendo a la cita con la que empieza este artículo, esto debe ser una “anti-historia”. O más claro, una historia que no fue. Resumiendo: una mentira. O tal vez once, según se mire. Porque once son los goles que “no existieron” en un partido de Copa de la Reina de 1990… al menos durante unos días. Ese año se celebraba la segunda edición de la liga, y cuando ésta cruzaba su ecuador, en febrero, con el Atlético Villa de Madrid como campeón de invierno, llegaba el turno del torneo por eliminatorias por excelencia y se detenía el de la regularidad.
Cumplidas las rondas regionales, se iniciaba la competición desde cuartos de final. Un viaje en la máquina del tiempo nos dice que por entonces los partidos políticos no se esforzaban por ser muy transparentes en sus cuentas y en Europa se hablaba de una crisis alimentaria (¿les suena?) que prohibió la venta de carne de vacuno y leche en el norte de los Países Bajos. Es de esperar que los Reyes Magos ya estuvieran de vuelta, porque si no, igual el “olé olé Holanda y olé, Holanda ya se ve” bien le pudo sonar indigesto a Sus Majestades.
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